Un poco más de
DAniel enrique
DAniel enrique, QUIÉN ES Y CUÁL ES SU MISIÓN
Daniel Enrique nació el 10 de marzo del año 2000 en Lima, Perú. Desde pequeño fue muy soñador, sentía y creía que había algo más en la vida. A medida que fue creciendo, se empezó a preguntar por qué hay tanto sufrimiento en el mundo, por qué algunas personas lo logran y otros no. Por qué hay tanta pobreza y qué hay detrás de una enfermedad o por qué a uno le toca y al otro no.
En su etapa escolar nunca fue el mejor ni peor estudiante, sin embargo, destacaba mucho como declamador de poemas, eso hizo que comenzará a desarrollar su nivel de comunicación. A sus 14 años empezó a emprender en diversos negocios y para los 16 tuvo contacto con personas que lo guiaron por el mundo espiritual.
Y es a esa edad que empieza su camino, su recorrido, muchas preguntas, pocas respuestas. Empezó a tener más curiosidad sobre la mente, el cerebro, es así que llega a escuchar el término «neurociencia»



Fue a diversos retiros en distintos campos de lo llamado espiritualidad, aprendió de cada corriente y de cada forma que solía explicar como un ser humano puede alcanzar todo su potencial, hasta qué punto podríamos cambiar a nivel interno, si de verdad era cierto o no la manifestación o el sanar de enfermedades. Daniel nunca juzgó una corriente sino que trato de sacar lo mejor de ésta hasta el punto de buscar una conclusión, se dio cuenta que todas las corrientes llegaban a un mismo mensaje: el amor.
Daniel pudo presenciar creaciones o milagros al punto de personas que meditando pudieron sanar de enfermedades que los médicos decían que no había cura. Daniel empezó a estudiar aún con más énfasis todo lo relacionado a epigenética, neuroplasticidad, neurociencia, y cómo a través del pensamiento o de la emoción podía el cerebro y cuerpo registrar cambios asombrosos.
Hoy por hoy, Daniel ha logrado alcanzar un nivel de meditación avanzado, permitiéndole generar distintas experiencias y creaciones, a su vez guiando y transformando la vida de cientos de personas, desde adictos a sustancias, personas que desean abundancia financiera, que desean sanar, que desean dormir bien, que desean eliminar la ansiedad, depresión, trastornos, entre otros.



Es por eso que ahora se dedica a dar talleres, programas y retiros avanzados por todo el mundo.
Logrando que cientos de personas dejen la personalidad vieja que los limitaba a sentir emociones pobres y negativas. Y que puedan empezar a vivir una nueva vida, una de que verdad disfruten y se sientan orgullosos.
Daniel cree firmemente que es posible alcanzar una vida próspera y feliz, una vida sin ataduras ni limitantes, una vida digna de vivirla al máximo con fe, gozo y entusiasmo.